¿Empezamos a hacer realidad tu reforma?

Cambiar bañera por ducha en Cáceres

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Cambiar la bañera por una ducha es una de esas reformas que parece sencilla, pero que transforma por completo la forma en la que se usa el baño. Lo notan sobre todo las personas mayores o las familias con niños pequeños, que buscan más seguridad y comodidad en el día a día. Pero también lo eligen muchos clientes simplemente porque quieren un baño moderno, con líneas más limpias y fácil de mantener.

En Reformas en Cáceres llevamos años realizando este tipo de trabajos y sabemos exactamente qué hay que tener en cuenta: medir bien los espacios, revisar las pendientes, elegir un buen plato antideslizante y una mampara de calidad que aguante el uso diario. Parece obvio, pero es justo ahí donde se marca la diferencia entre un cambio rápido y una reforma bien hecha.

La mayoría de los cambios de bañera por plato de ducha los completamos en uno o dos días, sin grandes obras ni suciedad. Retiramos la bañera con cuidado, adaptamos las tomas de agua, instalamos el nuevo plato y rematamos con un alicatado limpio que deja el baño como nuevo. Además, te asesoramos sobre materiales y estilos, desde opciones básicas y funcionales hasta acabados más elegantes si buscas un toque de diseño.

Y lo mejor de todo es que no hace falta vaciar el baño ni meterse en una reforma completa. Con una pequeña intervención, bien planificada, puedes ganar espacio, luminosidad y seguridad. Es una de esas mejoras que se amortizan solas con el paso del tiempo, porque cada día agradeces haber dado el paso.

Quien ha dado el paso lo sabe bien: el cambio de bañera por ducha no es solo una cuestión estética, sino de comodidad y sentido práctico. Es una reforma pequeña, rápida y limpia, pero el resultado se nota cada día. En los últimos años, cada vez más personas en Cáceres nos llaman para sustituir su bañera por un plato de ducha, y todas coinciden en lo mismo: no se arrepienten.

A continuación te contamos algunos de los motivos más habituales por los que nuestros clientes deciden hacerlo:

Cuando alguien nos llama para cambiar la bañera por una ducha, lo primero que intentamos transmitir es tranquilidad. Sabemos que a veces da respeto meterse en una obra, aunque sea pequeña, y por eso cuidamos mucho la organización. Después de tantos años en esto, tenemos un método sencillo, práctico y sin rodeos que nos permite cumplir plazos y dejar el baño listo en uno o dos días.

En los últimos años hemos hecho decenas de cambios de bañera por ducha en Cáceres, y cada uno tiene su historia. Hay quien nos llama porque busca más comodidad, otros porque quieren renovar un baño antiguo o simplemente porque la bañera ya no resulta práctica. Sea cual sea el motivo, todos coinciden en lo mismo: en cuanto prueban la ducha nueva, se preguntan por qué no lo hicieron antes.

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Cambio de bañera por ducha en San Blas

reforma de banera por ducha caceres

Reforma de baño con cambio de bañera por ducha en La Mejostilla

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Sustitución de bañera por plato de ducha en Casa Plata

Cuando alguien decide quitar la bañera y poner una ducha, busca dos cosas: confianza y resultados. En nuestro caso, preferimos demostrarlo trabajando bien, sin promesas ni frases de catálogo. Cada reforma la hacemos como si fuera en nuestra propia casa, cuidando los detalles, la limpieza y, sobre todo, el trato con quien nos abre la puerta de su hogar.

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    El precio puede variar bastante dependiendo del tamaño del baño, del tipo de plato que elijas y de los acabados. Para que tengas una referencia, una sustitución básica —retirada de bañera, colocación del nuevo plato, mampara y ajustes de fontanería— suele rondar entre 800 y 1.200 euros.
    Si además quieres cambiar el alicatado o renovar la grifería con modelos termostáticos, el presupuesto puede subir hasta los 1.500 o 1.800 euros, siempre con materiales de calidad.


    Nosotros preferimos ver el baño antes de dar una cifra exacta. Así valoramos el estado de la instalación, las pendientes y posibles ajustes, y te entregamos un presupuesto cerrado sin letra pequeña.

    En la mayoría de los casos, el trabajo se realiza en uno o dos días. El primer día retiramos la bañera, preparamos la base, hacemos las conexiones de fontanería y colocamos el nuevo plato. El segundo día se rematan juntas, se instala la mampara y se limpia todo para dejar el baño listo para usar.
    Si el cliente quiere renovar también azulejos o añadir otros detalles, puede alargarse un día más, pero intentamos siempre minimizar molestias. La clave está en la planificación: entramos, trabajamos y salimos dejando el baño completamente operativo.

    No, normalmente no es necesario un permiso de obra mayor. El cambio de bañera por ducha se considera una obra menor, por lo que basta con una comunicación o notificación simple en caso de que la pida la comunidad o el Ayuntamiento.
    En cualquier caso, te orientamos sobre este trámite para evitar problemas. Son reformas limpias, sin afectación estructural ni trabajos que modifiquen la distribución, así que no hay que preocuparse por licencias complejas ni inspecciones.

    Sí, de hecho, ese es el principal motivo por el que tanta gente lo hace. Retirar la bañera no implica picar todo el baño ni levantar escombros por días. Se trabaja solo en la zona afectada y se puede mantener el resto del alicatado intacto.
    El trabajo genera algo de polvo, pero usamos herramientas con aspiración y protegemos el resto del baño para que el impacto sea mínimo. Cuando terminamos, dejamos todo limpio y listo para usar.

    Todos los cambios de bañera por ducha que realizamos cuentan con garantía real, tanto de instalación como de materiales. Si después de unos días detectas alguna fuga, un sellado que no haya quedado perfecto o cualquier detalle, simplemente nos llamas y lo revisamos sin coste.
    Nos gusta trabajar con la tranquilidad de saber que todo está bien hecho. Y si algo falla, se corrige. Esa es la diferencia entre hacer una reforma cualquiera y trabajar con una empresa seria.